Intentaré responder a tu carta de la forma más sencilla que pueda.

Autor: Albert Einstein (1879-1955), físico alemán de origen judío, nacido en Ulm (Alemania) y nacionalizado después suizo, austriaco y estadounidense.

Se le considera el científico más importante, conocido y popular del siglo XX.

En 1905 publicó su teoría de la relatividad especial.

En 1915 presentó la teoría de la relatividad general, en la que reformuló por completo el concepto de la gravedad.

Premio Nobel de Física en 1921.

Dirigido a: la niña Phyllis, en respuesta a su carta titulada “¿Oran los Científicos?”

Escrita: el 24 de Enero de 1936

 

“Apreciada Phyllis,

Intentaré responder a tu carta de la forma más sencilla que pueda.

Aquí está mi respuesta: los científicos creemos que cualquier cosa que sucede, incluyendo los asuntos de los seres humanos, se debe a las leyes de la naturaleza. Por tanto, un científico no puede inclinarse a creer que el curso de los eventos pueda ser influenciado por la oración, es decir, por un deseo manifestado de forma sobrenatural.

Sin embargo, debemos conceder que nuestro conocimiento actual de estas fuerzas es imperfecto, así que, en el fondo, la creencia en la existencia de un espíritu final y definitivo reside en un tipo de fe.

Esta creencia se mantiene ampliamente extendida aun en medio de los actuales logros de la Ciencia. Pero también, cualquier persona que esté seriamente involucrada en la búsqueda de la Ciencia acaba convenciéndose de que algún tipo de espíritu se hace manifiesto en las leyes del Universo, uno que es enormemente superior al espíritu del hombre.

En este sentido, la búsqueda de la Ciencia lleva a un sentimiento religioso de un tipo especial, que seguramente es bastante diferente a la religiosidad de alguien un poco más inexperto”.

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About the Author: Eugenio

"Las cartas son el alma del corazón" - James Howell

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